COACHING ESPIRITUAL, CRECIMIENTO PERSONAL

LA DIETA DEL YOGA

Vivir es envejecer. Un proceso lento y natural que acompaña a todos los seres vivientes. En el caso de los humanos, nuestro ciclo vital está compuesto por varias etapas: periodo prenatal, primera infancia, niñez temprana, niñez intermedia, adolescencia, juventud, adultez, madurez, y, a partir de determinado momento, el aparato humano empieza el proceso del envejecimiento. Un proceso lento y natural, como hemos dicho, pero que tampoco se puede limitar únicamente a pérdidas de funciones. Es cierto que desde un punto de vista estrictamente biológico se entiende el envejecimiento como el conjunto de pérdidas y deterioro de funcionalidades del sistema humano. Pero el envejecimiento es también el apogeo de los valores, de los conocimientos y de las experiencias de la vida.

Al exponer la carne de varios frutos a la acción del aire, podemos observar como éstas se arrugan, cambian el color, oscurecen, transcurridos unos instantes. Eso se conoce como “oxidación” y, de una manera general, la sufren todos los alimentos. Es evidente que eso se produce debido a la actuación del aire, pero también por demás factores. El ejemplo más visible del fenómeno de la oxidación se da con la manzana, que va adquiriendo una tonalidad marrón instantes después de haber sido partida y expuesta a la acción del aire. La oxidación es un proceso natural y por el simple hecho de respirar, afecta también al organismo humano. Sí, el cuerpo humano también se oxida. Factores como malos hábitos alimenticios, sedentarismo, tabaquismo, alcohol, estrés, depresión, ansiedad, contaminación, rayos ultra violeta y medicamentos y pesticidas contribuyen a una aceleración anormal del proceso de oxidación del cuerpo humano.

Como ya sabemos, dormir bien y descansar correctamente es de fundamental importancia para la buena manutención de la maquinaria humana. Al dormir, se ralentiza, más bien diríamos, se normaliza el proceso de la respiración, que durante el recorrer del día, con nuestro actual estilo de vida es totalmente imposible. Una noche bien dormida proporciona descanso, restablecimiento de las energías mediante las varias fases que ocurren durante el ciclo del sueño. Descansar correctamente es fundamental para el bien estar y salud de cuerpo y mente.

De igual manera, se recomienda también descansar el sistema digestivo. Un día a la semana, a base de zumos y batidos de frutas y verduras crudas, sin carnes y sin ningún tipo de alimentos sólidos, para reposar, depurar y regenerar el sistema digestivo, limpiar posibles sustancias y restos dejados por la ingesta de alimentos precocinados, industrializados, demasiado procesados, químicos, grasas saturadas y los excesos.

El Yoga contempla una dieta lacto-vegetariana y, a ser posible, orgánica, como frutas y verduras, granos, cereales y semillas, legumbres, lácteos y miel, todo lo que proviene de manera directa de la tierra es más nutritivo y saludable. Los alimentos que ingerimos no solo constituyen nuestro cuerpo, sino que son, además, una fuente de energía. Los alimentos afectan profundamente a nuestra estructura energética. Somos lo que comemos.

Entrada anterior Entrada siguiente

También te puede gustar

Sin comentarios

Deja tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: