EL RINCÓN DEL BUDA, PERLAS DE SABIDURÍA

EL ÁRBOL DE LA ESPIRITUALIDAD

“En la bandera de toda religión hay que escribir, a partir de ahora, AYUDA y no lucha, ASIMILACIÓN y no destrucción, ARMONÍA y PAZ y no enfrentamiento”.

 


LA RELIGIÓN

¿Qué es la religión? Si hay algo que siempre ha apasionado a la Humanidad es la religión, pero definir qué es eso que tanto nos apasiona, todavía hoy es motivo de estudios y controversias. Todo empezó cuando el hombre primitivo, adorador del Dios del Sol, de la Diosa de la Luna, de los Dioses y seres sobrenaturales de la naturaleza, enterraba a sus muertos con utensilios, adornos y ofrendas para su viaje y posterior vida en el más allá. La consciencia de la continuidad de la existencia y, con ello, el sentimiento religioso, es algo natural e innato a lo esencial y más profundo de la raza Humana. 

La religión se concibe entonces como un conjunto de ideas, comportamientos, estudios y prácticas espirituales.

 

LA RELIGIÓN AYER  

Las religiones han explicado el nacimiento de la Humanidad, la creación del Universo y han unido el Hombre a la Divinidad. Forman parte de la cultura de todos los pueblos en todas las épocas: en la remota Mesopotamia, en el antiguo Egipto, en la sagrada India, en la erudita China, en la majestuosa Grecia, en la imponente Roma, en los sabios Mayas, en los místicos Incas, y en el gran pueblo Azteca… por el Planeta Tierra no ha pasado civilización sin la luz y el conocimiento de las religiones.

 

LA RELIGIÓN HOY

Las religiones se expresan en todo el planeta en santuarios, monasterios, mezquitas, templos y rincones, en cultos y adoraciones, mediante creencias y opiniones, a dioses y entidades, en costumbres, culturas y tradiciones. Se calcula que hay alrededor de 4.200 religiones en el mundo, conformando un gran abanico de conocimiento, espiritualidad, hermandad, luz y amor.

Sin embargo, décadas de imposición, adoctrinamiento, manipulación, radicalismos, extremismos, fundamentalismo, fanatismo, represión, intolerancia, barbaries, masacres, crueldades y atrocidades cometidas en nombre de la fe, conforman la otra cara de la misma moneda. Separar, dividir, amedrentar, corromper, destruir, dominar, esclavizar, enriquecerse… desgraciadamente, la religión también es pretexto para, incluso, arrebatar el sagrado derecho a la vida.

 

LA RELIGIÓN MAÑANA 

Ante todo cabe preguntarnos ¿tiene futuro la religión?

Al hombre le es congénito el sentimiento religioso, no solo por el aprendizaje impuesto por costumbres y culturas, sino porque a la raza Humana le es necesaria y vital la trascendencia espiritual. Puesto que a lo largo de la historia invariablemente nos hemos apoyado en la religión y en la espiritualidad buscando cada vez más comprensión y entendimiento sobre la vida y la muerte, el bien y el mal, Dios y el Universo… nos cabe entonces pensar que sí: la religión tiene futuro.

Pero ¿cuál será la religión del futuro? En los próximos milenios ¿qué religión será la profesada por los habitantes del planeta Tierra?, ¿Todavía será el Catolicismo? ¿El Islam? ¿El Hinduismo? ¿El budismo?

Swami Vivekananda dijo: En la bandera de toda religión hay que escribir a partir de ahora “ayuda y no lucha”, “asimilación y no destrucción”, “armonía y paz y no enfrentamiento”. La religión del futuro será, entonces, el Amor.


YO PIENSO

Veo al conjunto de las diferentes religiones existentes en el mundo como si de un gigantesco árbol se tratara, en el que las ramas representan las infinitas y variadas religiones, doctrinas y filosofías espirituales. A su vez, el tronco es la base sobre la que se sostiene y lo que da el soporte necesario a toda la estructura de ramificaciones. En mi metáfora representa una única esencia, una sola verdad. No hay una rama que sea mejor, más importante o más especial que otras, pues todas las ramas existen a partir de una sola base, de un solo tronco. De igual manera, entiendo yo, tampoco hay la religión cierta o la errada, la mala o la buena, la más especial o la más importante que las demás, no hay una sola religión que sea la portadora de la verdad absoluta, pues todas provienen igualmente de una sola base, de una sola esencia y de una sola verdad. 

Pienso que la función principal de las religiones debe ser la del mejoramiento y perfeccionamiento del ser humano y así, consecuentemente, de la sociedad, cultivando en lo más íntimo de aquél, valores indispensables como la ética, la solidaridad, la tolerancia, la paz, el rechazo absoluto a toda forma de violencia y un respeto sagrado a la naturaleza y a cualquier forma de vida. 

Todas las religiones conforman diferentes caminos, que tarde o temprano, de una manera o de otra, conducirán, inevitablemente a la Humanidad hacia el amor y hacia la luz.

 


 

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